martes, 25 de marzo de 2008

A la playa con gabardina

Ir a trabajar a una oficina es como acudir a la playa con gabardina; desentonar resulta inevitable, la sensación de ser observado es constante y la sensación de no haber escogido la indumentaria apropiada persiste durante todo el largo, monótono y grisáceo día.
Todo esto lo digo por experiencia, claro; llevo unos días trabajando en la empresa familiar en calidad de administrativo, más que nada por ayudar a la familia.en unas cuestiones relacionadas con mi profesión que pueden serles de ayuda. Afortunadamente es un trabajo temporal por gusto que no me roba tiempo de la serie. El ambiente laboral es bueno, estoy rodeado de trabajadoras muy majas que endulzan el pesado trabajo de adjuntar facturas y albaranes, ocupación desquiciante y vacua que agota más aún que correr la San Silvestre vallecana.
El asunto es que esto de trabajar de administrativo, si se sabe aprovechar, puede facilitar mucho material de trabajo para el guionista. Las gentes que pueblan una oficina, por lo menos esta en la que me hallo, se trocan en fructíferas dispensadoras de anécdotas, perfiles, gags, frases, diálogos y demás chanzas.


Recuerdo que hace años trabajé como becario en esta misma empresa con resultados deficientes en todos los campos. Fue un infierno dantesco, tétrico, perdido en un mar de números absurdos que se sucedían implacablemente como una máquina apisonadora que aplastaba cualquier atisbo de diversión, interés o aprendizaje. Esta vez es radicalmente distinto y lo curioso es que el cambio proviene de un mero movimiento geoestratégico, un par de mesas más abajo, hacia la zona de administración, inmerso en el meollo, en el corazón de la oficina.
Aquí la vida se ve de otra manera y las horas pasan entre conversaciones superfluas y amenas que arrancan carcajadas a cada rato. Aquí, rodeado de chicas que manejan facturas incomprensibles para mi limitada mente, me entretengo en escrutar un mundo que ofrece carnaza fresca para el ávido contador de historias. Aquí, al fondo, recluido en la zona de las administrativas, escribo ahora mismo este post sin que nadie se dé ni cuenta, birlándole veinte minutitos de sueldo a la patronal. Y encima voy a fumarme ahora un cigarrito... para que no se diga que los obreros no tienen vicios.
Y mañana más de lo mismo y así hasta el once de abril más o menos. No está mal esto de ir a la playa con gabardina, tiene su gracia

7 comentarios:

Zeltia dijo...

Vamos, que dices que administrativo, pero en realidad vas de "curioso" (cotilla, jeje) para crear nuevas historias y tomar ideas.

Que te vaya bien en tu "trabajo"

^^

carles bajista dijo...

sí mola, sí, lo de pillar un curro guapo de oficina, yo he pillado uno ídem, y hasta que te acostumbras alucinas un poco con lo relajada que va la peña. estábamos mal acostumbrados, supongo. existe un submundo donde millones de yuppies tienen trillones de yates de lujo

impokyc, como dice aqui abajo, al lado del simbolito del paraplejo que sigo sin saber para qué sirve

Anónimo dijo...

Hijo pues sera en la tuya porque en la mia no veas, cada vez que me levanto para ir al baño me miran como si estuviera en mitad de una biblioteca y al minimo ruido molestases, eso y el maravilloso mundo de la prensa rosa donde corren mil chismorreos sobre el jefe, la compañera de al lado, etc etc y te quedas con cara de "coño yo debo ser la mas puta del lugar seguro porque en la cena de navidad saque a toda la empresa a bailar!"

Saludos, curioso blog de putas y trapecistas ;-P

Álvaro Aguilera dijo...

Has dado en el clavo, Zeltia. Esa es la cosa. Querido Bajista, yo tampoco sé qué carajo significa el ícono de minusvalía. Es raro, desde luego, cosas (absurdas) de microsoft.
Querida anónima. Es cierto, mi oficina es un poco especial por lo que veo. Lamento que en la tuya sean tan capullos. Gracias por leerme y suerte en el tajo.

Ravid84 dijo...

Eres muy bueno escribiendo. Lo cual, dicho de alguien como yo, creéme, debería ser motivo de soberbia por tu parte. Así que aprovecha el finiquito que te darán cuando te pillen escribiendo el blog e inviértelo en autopublicarte una novelita.
Suerte, amigo.
Ravid

Maria de los Mares dijo...

Vaya, vaya si el becario escribe bien. Aunque he de decir...que este ha sido de los más flojitos, "trabajadoras muy majas" en fin podias haberte extendido un poquito más pero supongo que el cigarrito te llamaba...
Bueno hasta la proxima incursión en la tediosa y rutinaria vida administrativa
un bso

xandry dijo...

jajaja, alvarito eres unico, nada tio que haber si te pasas mas a menudo a visitarnos que se nota tu ausencia...
un beso