martes, 26 de febrero de 2008

¿Quién ganó el debate?

Vaya pregunta. Yo creo que está claro ¿no? El debate lo ganó Izquierda Unida. Y UpD, ERC, PNV, CiU y el resto de partidos que no estuvieron en aquel solemne banquete de idiotez, simpleza y palabras huecas.
¡Qué vergüenza! Y uno de estos dos va a ser el presidente. No, si lo que yo digo, que en la democracia hay algo que le falla, algo que no cuadra, algo que no tiene mucho sentido. Me refiero a nuestra Democracia, claro: ese gobierno del pueblo en el que influyen más los anuncios y la astrología que cualquier cosa lógica.
Que nadie se sorprenda, era de esperar. Rajoy es como Don Pimpón, pero con menos gracia, bastante más mala leche y un racismo hitleriano que roza el paroxismo. Zapatero es Espinete, uno de esos tipos que se pone el pijama para dormir y va en pelotas todo el día. No tiene el carisma del monstruo rosa, pero desde luego, comparte con él la falta de perfil ideológico y un mensaje válido y potente para los menores de seis añitos.




Si es que son geniales, oiga. Vamos a ver, dos señores que se pasan dos horas aburriendo al personal, que no dicen nada, que están más pendientes de no parpadear que de sus programas electorales (¿tienen de eso?) y que concitan a más de trece millones de personas frente al televisor, tienen su mérito. A mí, al menos, me preocupa que me quiten el puesto de guionista en un futuro no demasiado lejano.
Por otra parte, lo mejor de todo, fueron los programas de después. Qué cantidad de idioteces. ¿Pero de dónde han salido los periodistas de este país? ¿De una cura de desintoxicación con Maradona? ¿De la madriguera de Winnie the Pooh? ¿De la Feria de Abril? ¿Del coro rociero, olé, olé, olé? ¿De la rondalla de mi pueblo? ¿Del club de fans de Michael Knight en el coche fantástico?
En serio, a mí me parece que esto es espeluznante y descojonante al mismo tiempo. Yo me lo paso bien oyendo al periodista ese de La Razón -el de las gafas a lo Benavides, el pelo lamido por un ñú de la Savannah y la nariz de Cyrano-, a Carmen Gurruchaga -esa tortuga operada- o al viejo verde de Dragó, diciendo soplapolleces sobre cualquier tema. Es cierto, también da miedo pensar que esos mismo generan opinión, pero qué le vamos a hacer. Si alguien se deja influir por semejante coro catecuménico es que se merece el debate de ayer.


Pero lo mejor de todo -a parte, ya digo, de las salidas de tono un pelín racistas de Marianíco el corto- fue comprobar, para nuestra tranquilidad absoluta, que la gente seria, los que saben de verdad, los que podríamos llamar faros de nuestra civilización, gentes como Curry Valenzuela, Fede Jiménez Losantos o Jose Ramón de la Morena dieron como vencedora a la Democracia, que debe ser una desconocida candidata a la Presidencia del gobierno -una señora muy cansada y maltratada- y a la cual, dicho sea de paso, me imagino un poco como Doña Ofelia, asediada por Bacterio (Marianico) y Mortadelo (Zapatero), que no tienen ni un pelo de tontos, por lo menos en la cabeza.
No obstante, no todo van a ser reproches y política desde este blog. Felicito a Javier Bardem y a Raúl Catro desde aquí, desde el profundo convencimiento de que a los dos se la suda mi felicitación. Allá ellos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

no era un monstruo, tio, era un erizo!!!

asombrosa de todas formas la similitud, especialmente la del Señor de Pimpón

tengo un nuevo eslogan de los que te gustan: VÓTAME LA POLLA!!!

soy carlos, quien si no. abandona esa senda de radicalismo que te trae por el camino de la amargura y satisfacciones te da mas bien ninguna

Álvaro Aguilera dijo...

¿Senda de qué? Si yo lo hago porque me lo paso muy bien, estmado bajista.