sábado, 19 de abril de 2008

La Lluvia

Últimamente llueve.
Los agricultores se alegran, los poetas se enclaustran en las buhardillas ávidos de versos y las musas acuden prestas con paraguas. Dicen los que saben de esto que hay y sequía y que conviene que llueva mucho; yo les creo y acato el temporal con la placidez de aquel que disfruta del agua cayendo, del olor de la tierra empapada y de la excusa perfecta para encerrarse en el castillo y echarse a leer y a ver películas antiguas. De vez en cuando viene algún amigo por casa y nos tomamos un güisquito, otras veces no viene nadie y otras aparece mi ángel de la guarda para cuidarme. Cuando me quedo solo y me entra el cargo de conciencia me levanto, arrastro mi cuerpo hasta el ordenador y me pongo un rato a escribir venciendo una pereza endémica y gloriosa. Es una vida cojonuda, vaya.


Todos recordamos las lluvias de nuestra vida y no sé por qué, pero en mi caso, cada vez que haciendo memoria he recordado sucesos de mi existencia, he descubierto que muchos de ellos van de la mano de una lluvia que nunca olvidaré. Las hay de todas clases: lluvia fina, granizada, de chaparrón, de calabobos, de tormenta, etc.
También ocurre que asociamos lluvias con personas. Yo, por ejemplo, en función del tipo de lluvia, en función del momento del día o del año en que el agua cae, recuerdo a una persona importante de mi vida. Toda la gente a la que quiero o he querido, suele tener su sector de lluvia asociado. Es curioso ¿verdad?
Qué cosas...

3 comentarios:

Zeltia dijo...

De todas las entradas que has escrito en el blog, esta es una de las que más me gustan. A mí también me gusta la lluvia y los poetas y las buhardillas.
Es curioso lo que dices, el día que te conocí llovía...
Eso digo yo: qué cosas.

^^

Anónimo dijo...

Dire,a mi tambien me gusta la lluvia,porque me evoca esa melancolia ta hermosa y triste a la vez.
Me recuerda a mi niñez y sobre todo ese olor tan especial como es el de la tierra mojada.
Me transporta a aquella tarde de domingo en el que miraba a mi madre y pensaba yo no quiero crecer,quiero estar siempre con ella...

Dire,gracias por hacerme sentir actriz cuando subo al escenario y gracias por escribir asi.

Anónimo dijo...

Hola hermano!, soy Dora y que sepas que te leo siempre y que ésto de la lluvia es una maravilla, además tan cierto, lo único que en mis recuerdos con lluvia siempre hay añoranzas, son recuerdos acompañados de tristezas, de amigos que están lejos de gente que no está, igual en los momentos que llueve y puedo estar en casa, me encanta sentir y ver el agua caer, te quiero y quiero tu loca amiga argentina!