lunes, 4 de enero de 2010

Feliz 2010

Se acabó el 2009, quién nos lo iba a decir. Un año protagonizado por la crisis del capital, el Barcelona de las Seis copas, cierta sosería intelectual y unos cuantos miles de muertos asesinados por el hambre y la guerra (cómo es la estadística de dura).
En el ámbito personal diré que ha sido un año extraño, a ratos vibrante y a ratos descafeinado. No creo que dentro de treinta años se oiga a nadie decir "Qué año aquel de 2009" ni para bien ni para mal.
La Crisis económica se olvidará, el Barça de las seis copas también, la sosería igual y con los muertos ya se sabe: si no tienen dinero a quién carajo pueden importarle.



El 2010 se presenta como debe presentarse un año: con Cuba a la vista. Me voy el día 13 al país del Daiquirí, la salsa casino y el socialismo caribeño; a la isla aquella donde cualquier situación, por dura que pueda parecer, se resuelve siempre con un gag cómico.
Ya lo he dicho en este blog. En Cuba se escribe mejor que en ninguna parte, en Cuba se leen libros que siempre recordaremos, se conocen personas que nunca olvidaremos y se degusta la rara costumbre de detenerse a observar el tiempo para sacarle el jugo. Allí todo, incluidos los ciclones o la falta de carne de ternera, se toma de otra manera, con tranquilidad y sabiduría, con la certeza de que eso también pasará. quizá por eso me gusta tanto.


Tengo ganas de ver cómo le va a mi isla preferida, a la joya del Caribe, a la hija rebelde de la Madre Patria. Supongo que no tan bien como quisiera, ni tan mal como nos dicen los periódicos en su incansable voluntad de presentar a Cuba como una tierra de opresión que si se ha estado allí se descubre ficticia, fruto del interés extranjero en poder ejercer el papel opresor del que acusa con tanta mala baba.
En cualquier caso hay ganas de liar el petate y llegar al Aeropuerto José Martí y sentir ese golpe de humedad recalentada al descender del avión y ver a la gente que tanto quiero y emborracharme de ron con el Negro y Juanito y fumar cigarros sin boquilla con papel de arroz que sabe a azúcar. Ya queda menos. Feliza año 2010 a todos y todas.

1 comentario:

viul dijo...

Tanto hablar del barça nos distrae de lo importante:

http://abloguearabloguear.blogspot.com/2010/01/cuatro-motivos-para-ser-del-madrid.html