miércoles, 15 de octubre de 2008

La caída del Imperio Romano

Tarde o temprano, todos los imperios se derrumban. Es ley de vida. Con ellos suele caer algo más que el poder político, territorial y económico; con ellos suele caer, sobre todo, un modo de vida.
Aquí, en Occidente, asistimos en estos días al derrumbamiento del Imperio más poderoso que jamás haya existido.
No me refiero, como muchos supondrán, a los Estados Unidos, país que nunca ha sido el Imperio en sí, sino más bien el encargado de soportar los laureles augustos de este o dicho de otro modo, el César o el Emperador, que regía los destinos de algo mucho más grande: nada más y nada menos que el Capitalismo, el Liberalismo o como lo quiera llamar cada uno.
El caso es que desde la caída del gran enemigo (la extinta y añorada por muchos, Unión Soviética) el Imperio, al verse libre de un contrapunto amenazador, dio rienda suelta de la manera más salvaje a sus íntimas contradicciones, al fondo inhumano de su credo. Caído el sovietismo (que no el comunismo o marxismo), otros enemigos se alzaron ante su rostro. Así, con la tragedia de las Torres Gemelas el Emperador decidió aplastar cualquier movimiento que pudiera amenazar no su poder político o religioso, sino territorial y económico.


Lo que ocurre es que el tiro les salió por la culata y eso que de tiros siempre habían sabido mucho... Un nuevo gigante, que apenas brillaba desde el atraso que se le presuponía, un pueblo Bárbaro, iba trabajando mientras en su intención de suplantar al César y su Imperio. Ese gigante se llamaba China y contaba con algo que el Imperio no tenía: fuerza productiva, mano de obra, trabajo.
El error final del Imperio, el que está provocando un colapso burocrático y financiero definitivo es tan sencillo que no han sabido verlo: el Capitalismo no puede subsistir sin sovietismo, lo necesita. Al vencerlo acabó consigo mismo. El miedo desapareció y con él, desparecieron los frenos que el sistema se había impuesto por miedo a la Revolución. Desde 1991 hasta este preciso instante, Occidente ha creído que el dinero generaba dinero, que la especulación generaba dinero y que la fuerza productiva, la mano de obra, eran algo innecesario. Pensaban que podían sustentar su poder en la superioridad militar únicamente. Grave error. Al quitarse la careta social que le obligaba a llevar el miedo al "comunismo", se precipitó la caída.


No obstante, y por finalizar con el paralelismo romano, no podemos olvidar que en todos los Imperios y especialmente en el que nos ocupa, siempre hubo un poder oculto, un poder que estaba muy por encima del augusto: la guardia pretoriana, es decir, los bancos. La guardia pretoriana siempre ha puesto y quitado emperadores, los ha asesinado a conveniencia apoyándose en el poder militar y ha mantenido una relación preeminente con respecto a las decisiones del Imperio. Una vez más (la historia se repite) es la Banca, los pretorianos del sistema, los que han asestado la puñalada definitva al Imperio.
El mundo ha cambiado, es un hecho. Obama quiere que el estado meta mano, hasta el caudillo neoliberal Bush quiere que el estado meta mano. Ha nacido un nuevo orden en el que los chinos tienen demasiado que decir. El futuro es incierto, pero no podemos olvidar el viejo axioma "A rey muerto, rey puesto". Qué nuevo Imperio, César y guardia pretoriana ocuparán el puesto es lo que falta por dilucidar. Lo único claro es que el viejo orden ha caído y está brotando uno nuevo. A dónde nos conducirá, es harina de otro costal.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

WTF??? Sí, hace mucho ruido. Pero no es cierto... ¿El capitalismo se cae? Hay una crisis financiera. No hay fondos, eso no quita que la gente siga teniendo ganas de comprar cosas que no necesita.

Interesante teoría, pero discrepo.
1/ No puedo hacer una teoría defendiendo el capitalismo en un comment. No vine a eso. (Para mayor referencia: Rebelión en la granja, George Orwell)
2/ No veo ninguna base racional en tu post. Asigna a la crisis FINANCIERA orígenes fantásticos...

Álvaro Aguilera dijo...

Opiniones hay muchas, argumentos pocos. El capitalismo, tal y como lo conocemos no es que se esté cayendo, es que ha caído. Es inevitable. La crisis financiera o en concreto, la palabra "crisis" es un eufemismo que oculta el drama de un sistema. Cuando un sistema basado en los bancos, ve cómo estos quiebran, se acabó el invento.
Tal vez venga otro capitalismo, pero desde luego, no el que hemos conocido. El dinero ya no genera dinero, la especulación se ha estirado tanto que se ha resquebrajado.
En cuanto a los orígenes fantásticos, pues oye, que cada uno piense lo que quiera. A mí lo que me parece fantasía, casi infantilismo, es no ver que "vuestro" sistema es inválido, que siempre lo fue, pero que aguantaba por miedo a que venciesen los "malos". Vamos, que yo me alegro de que se vaya a la mierda por fin.

Saludos y gracias por escribir