viernes, 4 de julio de 2008

La mordaza

La vida es muy extraña o eso parece. Ayer, después de mucho tiempo me reuní con los amigos de La Tertulia, grupo que formamos hace años un puñado de personas residentes en Brunete hartas de la pasividad del pueblo y la escasez de oferta cultural que padecía y padece.
Ayer vino Rubén, que se fue a vivir hará un par de años a Alicante y con la excusa de verle nos juntamos como antaño los componentes que aún andamos por aquí. Estuvo bien porque recordamos los viejos tiempos y recuperamos aquella complicidad añeja que tantos buenos momentos produjo.
Digo que la vida es extraña porque hoy me he levantado con la reflexión de que en aquella época, contaría yo con diecisiete años, era más activo, me movía más, experimentaba el hambre voraz del aprendizaje y la creación. No es que me haya abandonado ese apetito, pero ahora todo se presenta menos movido, como si una cierta quemazón me anquilosase y redujese las fuerzas y el ánimo; soy víctima de mi propia mordaza en un momento en que debería querer comerme el mundo.


La cosa es cambiar y volver a ser aquel muchacho con curiosidad creciente y ganas irreductibles de dinamitar los cimientos de mi cultura para generar una cultura mayor, el afán creativo, el espacio común.
A veces tengo la impresión de que el sistema me ha vencido y que ahora sólo pienso en ganar un dinerito que me permita pagar los vicios, sufragar los viajes y acaparar libros. Grave error, supongo.
Llevo un mes extraño, con cambios vitales profundos que han ido a morir en una nueva manera de relación con los demás, conmigo mismo y con el medio que me rodea. Hay que aprender a conocerse y a conocer a las personas que quieres y ese conocimiento sólo se puede dar enmarcado en un constante movimiento.
En ello estamos y para ello empiezo a trabajar. Espero que el resultado sea satisfactorio.

3 comentarios:

María dijo...

Algo parecido es lo que siento yo ahora que he empezado a trabajar... Tengo ganas de experimentar y aprender y que ese apetito del que hablas vuelva con más fuerza que nunca, pero no sé qué es lo que me pasa, siento que quiero, pero no puedo y no sé por qué...
Cuéntame cómo vas a salir de la racha, a ver si me puedo unir a ti, si tú me dejas.
Besos.

María dijo...

Por cierto, "yo que soy tan guapa y artista..." :P no sé cómo se crean las etiquetas... me pasa algo raro que no me deja escribirlas... si usted, buen hombre, me pudiera enseñar... se lo agradecería. :)

Anónimo dijo...

A ver, esto es conincidencia pura, mañana es mi cumpleaños y resulta que se juntaron los tertulianos?, que bueno!!!!!, ver la foto me llevó a lugares espectaculares! GRACIAS POR ESO!!!!!!!!!!!, y lo que te está pasando mi queridísimo es que la adolescencia se fué, ahora empieza la parte dura de la vida, pero tiene muchos encantos, te lo aseguro, ya vendrá la fuerza, hay momentos en que vuelve y se queda un buen rato con nosotros, por las dudas desde acá te mando toda mi fuerza y todas mis ganas de vivir, te quiero y quiero, la loca amiga argentina