martes, 24 de junio de 2008

Que tiemble Valencia

El año pasado, en torno a estas mismas fechas, acudí a una cosa un tanto rara llamada Ibertalent, que, se supone, aspiraba a reunir activos fundamentales para el futuro del incipiente cine latinoamericano. Se trataba del Primer Encuentro de Jóvenes Talentos Iberoamericanos del Cine.
Tras el rimbombante nombre y la presuntuosa intención del Ibertalent se escondía la nada. Aquello era una excusa para gastar el dinero de las subvenciones de la Junta de Valencia y una oportunidad cojonuda para desparramar, beber agua de Valencia y conocer las noches de la Ciudad del Turia. Para más Inri nos metieron en un hotel de cuatro estrellas que era la hostia, nos pagaron el viaje y varias comidas. Los cuatro días que pasamos allí fueron inolvidables. Desde entonces, quise repetir la experiencia.


La vida, a veces, es irónicamente concesiva y como por arte de magia, cayó en mis manos hace poco la oportunidad de regresar a Valencia, esta vez como invitado al Cinema Jove, el festival de cine de la ciudad. Al parecer el hotel es tan bueno como el año pasado, es probable que nos den unas dietas y credencial para ver las películas. Vamos, que es un chollo para un tipo como yo al que le gusta el cine y la juerga y el agua de valencia y el lujo, para qué negarlo. Porque el lujo me gusta, como a todos, si es en vaso corto y a traguitos.
Para allá que voy, con el portátil, un par de libros y la sed de vida desatada, ahora que mi vida no se sabe muy bien si es vida o sucesión de imágenes y recuerdos para el archivo.
Me lo voy a pasar bien porque ya es hora, porque -qué coño- me lo merezco y las tristezas varias se van por el sumidero cuando tenemos la gallardía de tirar de la cadena, cosa nada fácil, pero necesaria. Que tiemble Valencia (como tembló el año pasado).

4 comentarios:

andresfg dijo...

Que cabrón!! Tú si que sabes vivir. Postea pero no nos cuentes los finales. Y si localizas alguna jóven promesa, acaba con su talento a golpe de chupito.

Y cuidado!!!, a ver si te vas cruzar con alguna presidenta de autonomía lamentando el congreso del PP.

Por último, decirte que las valencianas son mujeres muy especiales. Tienen un tono de piel maravilloso, son de ciudad y no tienen el acento macarril que tenemos los madrileños. Tomate un respiro y conoce a alguna, después tómate un suspiro y despidete de ella.

Un saludo. Pásalo bien

Anónimo dijo...

Si realmente tiraste la cadena y piensas que te lo vas a pasar bien, seguro que así será, además espero, deseo y hago esfuerzos desde acá para que una valenciana se cruce en tus días de juerga y te la pases bomba, que estoy de acuerdo, TE LO MERECES!que te quiero, la loca argentina

María dijo...

¡¡¡Tiremos todos de la cadena!!!

Anónimo dijo...

María, bien dicho yo hace rato que la tiré y una se siente... de puta madre!!!!!!!!!!!!!!!!!
la argentina siempre loca. Ah! me harta ésto de las letritas, para que son?, alguien lo sabe?, trapecista te quiero y estoy sentada con un J.Daniels brindando a tu salud, porque sea una buena tirada de cadena, te amo!!!