
sábado, 22 de marzo de 2008
Otra de listas

sábado, 15 de marzo de 2008
Paraíso perdido


miércoles, 12 de marzo de 2008
Vértigo


sábado, 8 de marzo de 2008
Autorretrato en la memoria
cuando te fuiste?
¿Quién sangra
y arroja su sed de nieve
en la mirada?
¿Quién despide a las gaviotas
y en sus lágrimas
siente el batir y el aleteo?
¿Quién se hiere los ojos?
¿Quién a fuerza de morir
nació en la cumbre?
¿Quién de sangre
surca los labios
de su pubis?
¿Quién la escucha?
¿Quién la teme?
Hace ya años
alguien olvidó su casa
entre las manos.
Hace demasiado tiempo
alguien perdió su voz
en el camino.
Años, tiempo ido,
medusas en la piel
y en la luz y en las estrías
del fulgor sobre el agua
y azucenas.
¿Quién al reservar
la noche un canto conocido
pasa de largo
el cierzo y la saliva?
¿Quién recogió los huesos
y molió su sueño
y entregó la sangre al volteo
de los mirlos?
Hundido, niño muerto,
que descubrió el azul y lo retuvo.
Ala, córnea, ceniza de los cuerpos
abrazados en el tiempo y la memoria.
Cíclope cansado, viento a rachas,
efigie desolada.
Y el tiempo pasó.
miércoles, 5 de marzo de 2008
Un encuentro

Sin embargo, aquella vez se trataba de una hermosa embarazada de no más de veinticinco años, que frisaría el octavo mes y que al entrar al atestado vagón, sólo obtuvo la indiferencia de los viajeros.
- Siéntese –dijo él, asumiendo el riesgo de que le mandase a la mierda.
A la embarazada se le iluminaron los ojos y la sonrisa le brotó en los labios acentuando su belleza.
- Muchas gracias.
En ese instante frenó el tren y el cuerpo de la chica se abalanzó sobre su pecho, donde estuvo incrustado diez segundos.
- Disculpe.
Restó él importancia al suceso y observó cómo ocupaba su asiento. Notó un extraño orgullo y sintió alivio.
A las tres paradas descendió del vagón. Al salir se acercó al kiosco y pidió una revista.
Cuando fue a echar mano de la cartera se dio cuenta: alguien se la había robado. Sólo podía ser una persona.
- Cabrona –murmuró.
Y malhumorado, dejó la revista en su sitio y regresó a casa.
viernes, 29 de febrero de 2008
Las mil entradas

miércoles, 27 de febrero de 2008
Subrealista, que diría una ex profesora mía

- Vagar durante toda una noche por Toledo, borracho y en completa soledad.

martes, 26 de febrero de 2008
¿Quién ganó el debate?


viernes, 22 de febrero de 2008
Incluso en estos tiempos o el voto útil

Aún así y por primera vez, voy a hacer uso del voto útil, del que siempre fui un detractor. Me planteé muy seriamente votar al PCPE o algún otro partido de la izquierda marginal, sin embargo, debido a laséncuestas y a la peligrosa tendencia hacia un modelo bipartidista entre dos perro iguales con collar distinto, decidí no hacer el imbécil, ponerme las pinzas en la nariz y meter la papeleta que encabezará Gaspar Llamazares en la urna.

lunes, 18 de febrero de 2008
El pez, Ramiro Calle y el entrenamiento (Pajus mentalem est)


martes, 12 de febrero de 2008
La trapecista argentina
jueves, 7 de febrero de 2008
De una victoria o el triunfo de la involuntad

Los spabis presentaron un equipo mermado por las ausencias pero dispuesto a hacer historia, a convertir el centro deportivo Manuel Becerra en el escenario de una batalla épica que daría pie a la hazaña más importante de los últimos años.
La máquina Spabi se puso a pensar por primera vez y se diseñó una táctica tan sencilla como infalible: los enemigos no nos temen, creen que ganarnos es pan comido, se equivocan, esa es nuestra mejor arma, que el delantero se quede arriba, en posición palomero y de ese modo, les pillaremos al contraataque en cuanto tengamos una oportunidad. Dicho y hecho.
El árbitro, un chavalín con cara de niño y menos carisma que un teletubbie pero muy majo, pitó dando comienzo al encuentro. En apenas dos minutos, Rafa se internó por la banda, dribló a un rival y disparó alojando el balón en las mallas del equipo contrario. La euforia se desató en el campo, la bolsa se desplomó, la monarquía temblaba: los Spabis iban ganando. Nadie podía creerlo, ni siquiera nosotros mismos. El abrazo de todo el equipo certificó el comienzo de algo grande, enorme.
Los rivales sacaron y el partido continuó. Se acercaron un par de veces sin éxito, hasta que el balón cayó en las manos del portero, Álvaro, que sacó rápidamente hacia Javi, el cual se mantenía en su posición de palomero. Cuando el número nueve cogió el balón, la respiración del público se entrecortó, el cielo se abrió y un rayo de sol iluminó a nuestro ariete que se plantó frente al portero, lo regateó y marcó el segundo. Qué zozobra, qué locura, qué extasis, qué de todo. Un 2-0, quién lo iba a decir. La alegría se destó en el campo, las miradas de sorpresa aparecían por doquier en los rostros Spabis, la incredulidad rozaba nuestros corazones impulsando su latido. Sólo había una pena: Jota se nos había lesionado, aún no sé bien cómo.

El empate no nos hizo desanimarnos, pero el Castro Mocho seguía en su mejor momento. De hecho, otro disparo del número ocho fue el origen de lo que sería un nuevo estallido de alegría Spabi. El muchacho golpéo raso y potente, pero Álvaro consiguió parar el balón con el pie, propiciando de ese modo un pase involuntario a nuestro Palomero Javi, que recogió el el esférico, tomó rumbo a la portería y tras aguantar la presión del cierre batió al portero rival por debajo de las piernas en un gol que se recordará siempre por su impecable factura. Era real, los Spabis volvían a ponerse por delante, la gloria estaba tan cerca que podíamos rozarla.
Un par de ocasiones más del rival, entre ellas una cesión peligrosa, cerraron la primera parte. El estado de euforia en el que nos encontrábamos nos hacía creer hasta en la resurrección de la carne, hasta en los Reyes Magos, hasta en la belleza de Yola Berrocal. Nadie podía pararnos.
La segunda parte fue otro cantar. Los Spabis hicimos un trabajo serio, perdiendo tiempo, con inteligencia, manteniendo las líneas defensivas prietas y robustas, tratando de ampliar nuestra ventaja en un nuevo contragolpe. Sin embargo, el empate a tres no se hizo esperar demasiado. De nuevo el número ocho logró un disparo que tras hacer un extraño superó a Rafa, que había ocupado la portería en el segundo tiempo.
Por un momento, un halo de tristeza inundó los ojos de los Spabis, pero la garra, la fuerza, las ganas y las cañas ingeruidas antes del partido pudieron más. Rafá sacó, Eugenio conectó con Luís que abrió el balón a la banda donde Javi recibió y encaró el marco contrario, regateó al defensa, se fue de este y recibió una falta fea e innecesaria al borde del área. Fue el propio Javi el que transformó la falta. Cuando tomó carrerilla los corazones se encogieron. Disparó y… GOL, GOL, GOL, GOOOOOOOL. ¡¡4-3!! Corrió el champán, las gradas se vinieron abajo, los travestis que jugaban al voleibol en la cancha vecina dejaron su partido y vinieron a animar, el árbitro sonreía, Jota lamentaba no haber traído la cámara… El abrazo fue de los de antes, unido, fuerte, vigoroso: SPABI!!!!

Contuvimos el partido y perdimos todo el tiempo que nos fue posible. Los últimos cinco minutos duraron más que una tarde de domingo con resaca, pero hicimos nuestro trabajo. Solamente Rafa nos puso el corazón en un puño con un par de salidas alocadas, al tun-tún que afortunadamente no revistieron ocasiones del rival. Menos mal, le hubiéramos asesinado.
Y así terminó la jornada que se recordará como la primera en que los Spabis jugaron, vencieron y puntuaron, tres años después de irrumpir en el panorama futbolístico mundial con el destino de hacer histotia. Así fue, amigos: un triunfo de la involuntad, del buen rollo y de la amistad que sólo un Spabi puede sentir. Qué de puta madre, joder.
sábado, 2 de febrero de 2008
Juan Madrid (de Malasaña)



jueves, 31 de enero de 2008
Una de listas

1939. La regla del juego
1943. Casablanca
1947. Retorno al pasado
1949. Ladrón de bicicletas
1952. Umberto D.
1956. Centauros del desierto
1957. El séptimo sello
1958. Sed de mal
1962. El hombre que mató a Liberty Valance
El ángel exterminador
1965. Simón del desierto
1966. Drácula, príncipe de las tinieblas
1967. Edipo rey
1971. El conformista
1972. El Padrino (I, II y III)
1973. El espíritu de la colmena
1976. El desencanto
1978. El árbol de los zuecos
1980. Toro salvaje
1983. El sur
1984. Érase una vez en América
1987. Días de radio
1992. Sin perdón
1995. La mirada de Ulises

viernes, 25 de enero de 2008
La llaman Cuba

Acabo de regresar de mi tercer viaje a ese país, que quiero y siento como si fuera parte de mi sangre. Allí, en mi isla preferida, soy feliz: escribo, tomo ron, salgo a la calle, madrugo, doy clases, disfruto de mi segunda familia, sonrío. Han sido dieciocho días intensos y cuajados de anécdotas. A caballo entre el barrio de La Lisa, La Habana vieja y la Escuela de cine de San Antonio, han pasado los días hasta esfumarse y devolverme a la fría realidad española, tan aburrida, tan endogámica. La crónica vital, personal de mi paso por Cuba arroja unos resultados óptimos.
Luego esta la córonica política, que se me antoja necesaria, a fin de revocar las múltiples mentiras que escupen los medios de comunicación sobre la realidad cubana, las cuales son, en la inmensa mayoría de los casos, tan flagrantes y apestosas que terminan por alojarse en el subconsciente colectivo como verdades irrefutables. Siempre lo digo: en España me paso tanto tiempo desmontando las gilipolleces que la gente dice sobre Cuba, que no me da tiempo de criticar los defectos que pueda tener.

No podemos olvidar que estamos hablando de un país tercermundista en cuanto a recursos en el cual, toda la población (y cuando digo toda, quiero decir eso: TODA), come tres veces al día. Un país en el que las necesidades básicas como vivienda, educación, transportes, sanidad, agua, luz, se hayan cubiertas por completo; un país en el que hay una infinita mayor libertad de expresión de la que nos cuentan, en el que existen poderosos recursos de control a las autoridades; un lugar donde el matrimonio entre personas del mismo sexo es legal desde hace ocho años, donde la población es culta, donde no existe el analfabetismo, donde la libertad de culto es total, donde las condiciones laborales son óptimas, donde la delincuencia es prácticamente nula, donde los ciudadanos gozan del sexo y el tiempo libre sin tabúes, donde no mueren niños, donde la solidaridad con los demás es recompensada con el cariño.

En cualquier caso, soy hijo de una experiencia: la mía. Y desde esa perspectiva, la de mi historia con y en Cuba, sólo puedo hablar del cariño que me suscita su gente, su forma de ver la vida, su perpetua sonrisa, su hospitalidad.
Todo eso es para mí Cuba. Es y todo lo demás. Hay quien la llama la Perla del Caribe, otros la llaman Cuba. Yo sólo sé que me siento feliz allí y que por supuesto, espero volver muy pronto. Nos vemos, isla querida.
miércoles, 2 de enero de 2008
Feliz 2008 (pongan ustedes la rima)


El año 2007 no estuvo mal. Viajé bastante, conocí gente curiosa, me desligué definitivamente de la Ecam, no fui a la facultad, atravesé un tumultuoso período sentimental, reí, lloré, saqué a la perra y para finalizar tomé las doce uvas. Un deseo por cada una, como manda la tradición. Con que se cumpla el cincuenta por ciento, me doy con un canto en los dientes.
En cuanto al 2008 pues... yo qué sé. De momento empiezo con sobresaliente. El día cinco me voy para Cuba, ese pedazo de la tierra prometida en el que me siento como pez en el agua. Allí es fácil hasta escribir, allí es fácil hasta vivir.

sábado, 15 de diciembre de 2007
Simplemente ella


jueves, 6 de diciembre de 2007
Curso de Guiones Adaptados (Jardín de las letras)
A medida que se avance en la profundización sobre el campo de los relatos, se elaborarán ejercicios prácticos que culminarán en la elección de una obra, su análisis y el posterior desarrollo de un guión final, ya sea en forma de cortometraje o largo.
PROGRAMA
- Repaso cinematográfico de las adaptaciones literarias más emblemáticas.
- La novela, el relato y la obra teatral como fuentes de las adaptaciones cinematográficas.
- La elección de la obra. ¿Cuando un relato es cinematográfico?
- La adaptación libre ¿Traición u obligación?
- La técnica de la adaptación: síntesis y creación
- Trabajo final: elaboración de un cortometraje o largometraje adaptado (en función del tiempo).
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Días difíciles

Fernando Fernán-Gómez era un sabio. Descanse en paz, o en cachondeo, según le pille.

sábado, 17 de noviembre de 2007
La voz de los locos
Leopoldo ha escrito algunos de los versos más trágicos, más desloadores, más iconoclastas que leí jamás. La moral desparaece en su poesía, lo intelectual muere al semen, los conceptos se desangran ante la catarata de locura cuerda, las convenciones sociales gimen, violadas por la sinceridad de la pòesía. Es único e incomprendido.
Vi a Leopoldo hace un par de años en una caseta de la Feria del libro de Madrid. Antonio Huerga me invitó a tomar una cerveza con ellos y claro, no puede negarme. Para mí era como sentarme con Rilke y hablar de poesía. La cosa salió mal.
Panero estaba destruido, le habían destruido. Pasó todo el tiempo con la mirada perdida, sin hablar e intentando meterle mano a la camarera. Ni siquiera pudo rubricar el ejemplar de su último poemario que yo había comprado en la caseta.
En sus ojos había algo remoto, un vestigio de tristeza. Pensé, cuando me despedí de ellos y eché a andar por las calles de Madrid, que les debe pasar a todos los genios, a los auténticos artistas. Es como en esa novelita de Balzac, La obra maestra desconocida. Nadie los comprende, les toman por locos y terminan así, sin remedio. Es algo inherente a la creación, puesto que nunca se alcanza el arte puro, porque el arte puro es la vida, el semen, la sangre, todo aquello que Panero siempre ha tratado de expresar y ha rozado con la punta de los dedos como pocos.

El declive físico de Panero es evidente. El declive mental no tanto. Porque los locos por lo general, suelen ser más certeros y más lúcidos que el resto. Porque la voz de los locos es la voz desposeida de ese filtro que no hace sino negar nuestra naturaleza, la invariable sed, la pulsión perpetua. Ese maldito filtro que para ser un artista, para ser un poeta, para ser un escritor es necesario rasgar, ese maldito filtro que llamamos cultura, moral, convicción, religión o ideología. Dejo unos versos suyos, que hablan por sí solos. Unos versos que me persiguieron desde que una tarde me inundaron y agarraron y que nunca me han soltado.
No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma: desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.
lunes, 12 de noviembre de 2007
La Gracia de Dios
Ahora bien, este señor ha sido votado por un pueblo (y con gran porcentaje, dicho sea de paso) y representa los intereses del mismo. Este señor está a la misma altura que cualquier otro Jefe de Estado y no tiene por qué aceptar que un reyezuelo le diga que se calle.

En este país, que me gusta, pero que es de pandereta, no se puede hablar del Rey. En este país valen más las portadas del Hola que la historia. En este país no se cuestiona nada porque todo está bien como está. Pues lo lamento, pero yo no lo escondo. El señor Juan Carlos de Borbón me parece un personaje prescindible, que lleva viviendo toda la vida de los réditos acumulados por no apoyar una intentona golpista de cuatro militares y guardia civiles locos. Ya está bien, oiga. Nadie discute que actuó bien, pero es que tampoco había otra forma de hacerlo. No se puede estar por encima del bien y del mal sólo porque un día te guiaste por el sentido común.
Estoy y espero que se me perdone el lenguaje, hasta los cojones de la familia real, con sus asignaciones, sus portadas de revista, sus cierres de periódicos, sus adictos a la cocaína, sus paralíticos, sus amantes cabareteras, sus nietos, sus leonores, sus premios, sus llantos en funerales, etcétera. Estoy hasta los mismos de la campechanía, la popularidad y el valor que supuestamente han demostrado. Porque no son ciertos, porque si el Rey sale en moto para irse a una casa de putas está en su derecho, pero no significa nada más allá de que es un putero y que le gustan las motos.
Ya está bien, hombre. Que los españoles no somos idiotas por mucho que los periodistas que salen en la televisión parezcan sacados del zoológico. No estoy abogando por la República, porque me parece que estaría de más, estoy abogando porque esta gente se pire de una vez, se meta en los palacios que construyeron con el expolio colonial y no nos ponga más en ridículo.
viernes, 2 de noviembre de 2007
Halloween
Sin duda alguna, el personaje encarna su más alta expresión cinematográfica en la versión de la Hammer Film, protagonizada por el seductor y animal Christopher Lee, uno de los mejores actores del género de terror de todos los tiempos.

Luego leí la novela y vi todas las películas que me fueron cayendo en las manos sobre este personaje. Nunca tuve dudas. Christopher Lee era el mejor. No me disgustaban Lugosi, Langella y por qué no, Gary Oldaman. Pero la comunión entre la vertiente animal, sexual y romántica del personaje, brillaba en los ojos de Lee tras morder el cuello, levantar la vista y paladear la sangre con un leve movimiento del maxiliar inferior mientras los ojos se le teñían de rojo.
De vez en cuando, si encuentro una excusa relativamente válida, dejo a Álvaro en casa y me disfrazo de Drácula. Y es que al fin y al cabo, el escritor (permítaseme que me lo considere) es de la misma sustancia que el vampiro; un ser de la noche que aprovecha la sangre de sus víctimas para nutrir su forma de vida, un conde solitario que sale en busca del cuello hermoso de una joven (o de un joven, según los gustos).
martes, 30 de octubre de 2007
Diez razones para escribir
- Escribo porque me gusta.
- Escribo porque siempre he buscado un lector o mejor dicho, una lectora, que me acompañe en otras lecturas, en otras aventuras.
- Escribo porque tengo Ego y muy desarrollado. Me gusta que me den palmaditas en el hombro, qué le vamos a hacer.
- Escribo porque es mejor que beber (excepto cuando beber es mejor que escribir).
- Escribo porque me interesa la vida, porque tengo mala memoria y porque conozco a tantos personajes y me pasan tantas cosas raras, que si no las escribiera, nunca me lo perdonaría (supongo que esto nos pasa a todos).
- Escribo porque me divierte escribir, porque me fascina crear mundos y vidas.
- Escribo porque es lo único que, mejor o peor, sé hacer para ganarme la vida dignamente.
- Escribo porque al hacerlo me despojo de vestidos morales, intelectuales y sociales y puedo abrir la mente y entender ciertas cosas, que nunca entendería si no las escribiese.
- Escribo porque de mayor quiero ser trapecista y no puta.
- Escribo porque me gustan los libros, porque desde que era un embrión propenso a la nicotina y los güisquis, he soñado con ir en el metro y ver a una señora fina y de derechas leyendo un libro mío y llorando de emoción.
En fin, todo son pajas mentales.
sábado, 27 de octubre de 2007
Introito interruptus

